Faraway Travel

Un hobre que encontré en Nairobi

Soyeon, Yoon

 

Visitamos Nairobi, la capital de Kenia en Septiembre de 1990. Un dia tuve una experiencia incomprensible. Aunque el maestro no sabía otras lenguas, organizó una reunión con una persona en una mezquita enorme. Llegamos a la mezquita 15 minutos antes. Un profesor de musulmán estaba dando una charla en una reunión religiosa con cientos de musulmanes. Cuando la charla terminó, el profesor vino hacia nosotros. Unos 20 musulmanes le seguían. Le preguntó al maestro:

"Cual es tu religión?."

"No tengo una religión en particular. Soy el maestro que ve lo que existe en el mundo y lo enseña."

"y tú?", señalándome,

"Soy una monja budista"

"He oído que hacéis estatuas de madera, os arrodilláis ante ellas y donáis dinero enfrente de ellas." 

Dijo burlándose mientras los musulmanes a su alrededor sonreían sarcásticamente.

"no hago tales cosas ni le digo a la gente que lo haga".

En este momento el maestro le dijo a los musulmanes

"No he encontrado a aquellos que quieran bendecir su futuro aún desde que he entrado aquí. Que hacéis por vuestro futuro?"

"Yo alabo a Dios y vivo creyendo en Dios. Seguimos el camino que fue profetizado"

"Los israelíes alaban a su Dios. No obstante, ellos mataron al hombre correcto y después de eso se destruyeron a si mismos. Cual es la diferencia entre vosotros y ellos?"

Escuchando al maestro la voz de los musulmanes se elevó con rabia.

"Dices que puedes ver lo que existe en el mundo. Entonces cuantos rios hay en el cielo?"

"No se ni cuantos hay en mi propio país, cmo voy a saber cuantos hay en el cielo?"

"Está escrito en el Corán."

 

El maestro dijo:

"En lo que crees, que existe y que no existe? Si hay alguien que enseña el mundo , lo seguirías y aprenderías de él?"

El profesor chilló: "Vivo mi vida, siguiendo el Corán. Es la revelación desde el cielo. Si tú has venido del cielo cual es la evidencia? preséntame la evidencia."

"La evidencia reside en mi cuerpo y mi mente y la sabiduría que sabe las cosas del mundo. Tengo el ojo de la sabiduría, mi mente puede vencer a todos los demonios y puedo quitar los pecados del hombre."

Dijeron riéndose.

"No queremos ese tipo de evidencias . Muere y resucita aquí y ahora y creeremos lo que dices."

Nos gritaron que volviéramos rapidamente a Corea. Al volverse más violentos el maestro juntó sus manos y sonriendo les dijo: "gracias, gracias". Abandonamos la mezquita. En el camino a nuestro siguiente destino le pregunté al maestro, porque no había entendido su reacción:

 "Porque les has dicho, gracias gracias?"

"Bien, no es de agradecer que nos pidiera irnos al no hacer poder hacer nada útil ? No volveré a Africa. Tienen todas las causas para la infelicidad. El lugar donde la ignorancia coexiste con el vicio es realmente un sitio terrible."

El maestro sintió pena por su estupidez.